A la esposa del nuevo masón


Un hombre de tu familia ha recibido su Primer Grado en la Fraternidad Masónica. El es ahora un Aceptado Aprendiz y tú eres ahora la esposa de un Masón. Tomamos esta oportunidad para extenderte nuestro primer saludo. Seguramente, tendrás muchas preguntas e inquietudes sobre el ingreso de tu esposo y también hay cosas que queremos contarte.
¿Cuándo y donde comenzó?

La Fraternidad de Libres y Aceptados Masones es la organización fraternal más grande, más antigua y más conocida en el mundo. Tiene sus raíces en la antigüedad y desciende directamente de las asociaciones de masones operativos, los constructores de catedrales en la Edad Media, quienes viajaban a lo largo de Europa empleando sus habilidades en el arte. La organización, como la conocemos hoy, empezó en Inglaterra en 1717 cuando la construcción de catedrales estaba declinando y los masones operativos o masones libres empezaron a aceptar a miembros que no conocían del arte constructor, llamándoles masones especulativos o masones aceptados.


La masonería llegó a América con los europeos que migraron y se establecieron en el “nuevo continente”. Actualmente en el mundo existen más de cinco millones de masones.


¿Cuál es el propósito de la Masonería?

El propósito principal es hacer que los hombres buenos sean mejores ; sean mejores padres, mejores esposo, mejores hermanos, mejores hijos, mejores ciudadanos. Tratamos de poner énfasis en el individuo, fortaleciendo su carácter, mejorando su enfoque  moral y espiritual, al mismo tiempo de ampliar su horizonte mental. Intentamos construir un mejor mundo por medio de la construcción de mejores hombres y de su trabajo en sus propias comunidades

La membresía está limitada a hombres adultos que pueden alcanzar cualidades reconocibles y estándares de carácter y reputación.

La Masonería es una organización secreta o una religión?

La respuesta es NO. La organización secreta es aquella que esconde el tener membrecías, se reúne en lugares secretos y evita el que se conozca de su organización y de sus principios. Esto no encaja en la Francmasonería. Nuestros secretos están en los métodos de reconocimiento, detalles de nuestros grados y la privacidad de la voluntad de cada miembro.

La Francmasonería no es una religión, aunque sí es religiosa en su carácter ya que cada aspirante a masón debe creer en Dios. La Masonería no toma el lugar de una religión pero hace énfasis en la creencia y participación de la fe individual de cada integrante.

¿Qué son los grados?

Las lecciones en Masonería son enseñadas en diferentes etapas en nuestras logias. Los grados, en orden son Aprendiz (Primer Grado), Compañero (Segundo Grado), y Maestro (Tercer Grado). Cada uno de ellos se fundamenta en la moral filosófica de la Masonería que aspira a alcanzar impacto e influencia en el hombre que recibe el grado.

¿Qué son los mandiles masónicos?

El Mandil simbólico fue utilizado por los masones operativos para protegerse de las piedras y herramientas. En la actualidad, es un símbolo de distinción fraternal. Representa la blanca piel del cordero, símbolo de inocencia. Algunas decoraciones pueden aparecer en los mandiles masónicos estos designan reconocimientos particulares. Todas son una demostración de sano orgullo al ser parte de la Fraternidad Universal.

¿Qué significan los símbolos masónicos?

Los símbolos más ampliamente reconocidos de la Fraternidad son la Escuadra y el Compás con la letra G en el centro.

Los masones los utilizan para recordarse de su obligación con las lecciones aprendidas en la Logia, y para identificar su participación a otros masones. Los símbolos tienen amplios significados, algunos relacionados directamente a las herramientas utilizadas por los masones operativos y otras representan la necesidad de orden y dirección en la vida. La letra G representa a Dios, el Gran Arquitecto del Universo.

¿Cuando se realizan las reuniones?

Las Logias se reúnen de manera regular semanal y mensualmente ó en otros días según sea necesario para atender su trabajo ritualístico o asuntos de la Orden. Aunque se pide la asistencia regular de todos los masones, no es nuestra intención que esto interfiera con las actividades regulares de cada uno con su vocación, trabajo, hogar, país o Dios.

Tu esposo masón ha invertido tiempo y recursos para ser parte de la Fraternidad. El podrá recibir de mejor manera todo aquello que busca en la masonería al participar en los eventos y trabajos. Aspiramos a que tú apruebes esto y motives su participación regular, al igual que nos dispenses con tu presencia en aquellas actividades a las que te invite la Logia

¿Se debe contactar a alguien cuando el esposo masón esté enfermo u hospitalizado?

En el caso en que uno de nuestros hermanos se enferme, agradeceremos mucho el que se nos informe. Puedes contactarte con cualquiera de nosotros. Tu esposo masón se ha unido a una organización que quiere asistirle cuando lo necesite y para ello requerimos de tu ayuda.

¿Cuál puede ser la participación de la esposa de un Masón?

Existen numerosas oportunidades de activa participación de las esposas de los masones en actividades afines a la Logia. Podrás participar en actividades sociales, cívicas, de apoyo a la comunidad, entre otras. Existen también muchas actividades similares para toda la familia.

Esperamos que te sientas orgullosa de que tu esposo sea Masón y forme parte de la Fraternidad Universal más antigua y más grande del mundo.

Te damos la Bienvenida esposa de Masón.













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El Salmo 133 y la Masonería


Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía” Esta parte del Salmo significa que nos consideraremos unos a otros para incitarnos al amor y a las obras excelentes, que es una obligación fraternal acostumbrarnos a vivir unificados para animarnos unos a otros. “Qué bueno es que los Hermanos moren en unidad, en armonía.
 “Es como el buen óleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba de Aarón”. Este aceite que menciona la Biblia era un aceite muy perfumado y fino que derramaban sobre los sacerdotes y reyes. Este aceite amalgamado es como la asociación de Hermanos en solidaridad. Es como refrescar y confortar al Hermano fatigado o enfermo, es como consolarlo. curarlo, protegerlo, corregirlo.

“Y baja hasta el borde de sus vestiduras” significa que nos debemos derramar ese aceite en toda su integridad. Si me golpeara el justo, sería una bondad amorosa y si me censurará, sería como aceite sobre mi cabeza. Si mis Hermanos fraternales, justos y virtuosos, me reclaman o me corrigen, ese golpe amoroso me debe reconfortar, reavivar, enderezar mi camino de desviaciones y vicios.

“Como el rocío de Hermón que desciende sobre los montes de Sión ” Como este abundante rocío condensado de vapores nocturnos del nevado pico, desciende refrescante sobre sus montes bajos, debemos entender que en esto, todos deben conocer que nosotros nos tenemos amor entre nosotros mismos y que debemos ser ejemplo de fraternidad entre todos.

“Porque ahí envía Jehová bendición y vida eterna”. La unidad prevaleciente dentro de la masonería es refrescante como el rocío, vivificante como el aceite camino de la verdad y las virtudes, preservadora de la pureza del alma inmortal
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Qué es Dogma?


Dice la Real Academia: “Proposición que se asienta por firme y cierta…” y, como podemos observar y comprobar, en tres y medio siglos, la Francmasonería -institución que creció hasta convertirse en un faro de luz en tiempos pasados- terminó combatiendo los dogmas religiosos para luego crear los suyos propios, sensatos o no, justificados o no.
 Y como resulta obvio, igual que cuando discutimos con algún dogmático religioso empleando nosotros conceptos racionalistas, será en vano, puro tiempo perdido el entrar en argumentaciones con quien todo lo justifica en causas sobrenaturales. Otro tanto ocurre dentro de nuestra Orden.

Deje entonces en paz a los dogmáticos francmasones, respételos en sus términos y mejor busque unirse a aquéllos que sean como usted o que abriguen los mismos ideales. Al final, la razón prevalecerá y veremos cómo la Naturaleza equilibra todo, porque el CAMBIO es lo único constante y coloca a cada quien en su justo lugar.

Persevere, ármese de valor, no discuta inutilmente con quien sólo esgrime dogmas y no razones. Tanto ellos como nosotros tenemos el mismo derecho a existir, solo prevalecerá el que más persevere. Así que NO gaste sus energías discutiendo sandeces.

Simplemente: ¡Ponga manos a la obra y construya su propio destino masónico con la misma tenacidad con la que el ave reconstruye su nido cuando -por cualquier razón- se lo hubieran destruido! “Todos libres – Todos iguales – Todos hermanos”

Créditos: Gráfica de autor desconocido. Tomada y adaptada del Internet. Si conoce Ud., al autor agradeceremos nos lo informe para otorgarle el crédito correspondiente.
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¿Qué es la Carta Magna?



¿Qué es la Carta Magna?
Es uno de los principales antecedentes de los regímenes políticos modernos, en los cuales el poder del monarca o presidente se ve limitado y regulado por un consejo representativo (senado, congreso, parlamento o asamblea), que defiende los derechos y libertades del pueblo.

La Carta Magna tiene su origen en Inglaterra, donde era conocida como Magna charta libertatum (“carta magna de las libertades”), el cual fue un documento inglés aceptado por el rey Juan I de Inglaterra, más conocido como Juan sin Tierra, ante el acoso de los problemas sociales y las graves dificultades en la política exterior. Los 65 artículos que conforman la Carta Magna inglesa, aseguran los derechos feudales a la aristocracia frente al poder del Rey.

Fue elaborada después de tensas y complicadas reuniones, y después de muchas luchas y discusiones, entre los nobles de la época, la Carta Magna fue finalmente implementada por el rey Juan I en Londres, el 15 de junio de 1215. Los nobles normandos oprimían a los anglosajones y éstos se rebelaron en contra de los primeros.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que procesos similares se habían producido con anterioridad en la Península Ibérica, en las Cortes de León de 1188. Entre otras cosas exigidas, se pedía el favor de no pervertir el derecho; y se formó el derecho al debido proceso; también se separó la iglesia del estado.

La Carta Magna fue comparada con la Bula de Oro de 1222 sancionada por el rey Andrés II de Hungría. Similares circunstancias obligaron al monarca húngaro a elaborar un cuerpo legal donde otorgaba privilegios a la nobleza y reducía los del rey, convirtiéndose así, la Carta Magna y la Bula de Oro de 1222, en los dos documentos más antiguos que fungieron como antecedentes para los sistemas políticos modernos y contemporáneos.

Es así que la famosa “Carta Magna”, es considerada para nuestro país, así como para otras naciones, como el fundamento de las libertades y el ejercicio de los deberes y derechos de los ciudadanos, y en las cuales, todos, incluyendo las autoridades y gobernantes, estaban sometidos a las leyes y normas, y obligados a respetarla.

Es cuanto
Q:.H:.WILLY JEREZ
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LA FORMA DE SENTARSE DEL MASÓN


Es muy probable que actualmente se pase por alto esta instrucción, e incluso decirle que debe sentarse recto, pero no se le instruye que esta forma de sentarse tiene un significado esotérico, de que representa un simbolismo en logia, y no porque así debe ser.

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El Manuscrito Downland

El texto comienza antes del Diluvio de Noé por lo que parece querer, en cierto modo, remontar a esa época los principios de nuestra orden. No queda claro este último punto, pero si es significativo el comenzar el relato en dicha época.

Lo que, según muchos historiadores y masonólogos, si podemos afirmar es que la masonería inicial, la de 1717 y antes, era claramente de origen creyente y, más matizado incluso, católica; lo cual quedaría demostrado por la cantidad de referencias a la Biblia.

No entraré a opinar sobre ello, simplemente les dejo el texto de este manuscrito y serán ustedes los que deban tomar posiciones.

Espero sea de vuestro interés.

El manuscrito Downland ( traducción libre del original inglés)

La Biblia relata, en el cuarto capítulo del Génesis, que antes del Diluvio de Noé había un hombre llamado Lamec y que este hombre tuvo dos esposas, una llamada Adá y otra llamada Silá. Adá engendró dos hijos varones, Yabal y Yubal, y su segunda esposa Silá un varón y una mujer. Estos cuatro hijos fundaron todas las ciencias del mundo. Tal como se relata en el antedicho capítulo, el hijo mayor Yabal fundó la ciencia de la Geometría, llenó los campos con rebaños de ovejas y corderos y fue el primero en construir una casa de piedra y madera. Su hermano Yubal fundó la ciencia de la Música, el canto, el arpa y el órgano. El tercero de los hermanos, Tubal-Caín fundó el oficio de la herrería con oro, plata, cobre, hierro y acero; y la hija fundó el oficio de Tejer. Y como sabían que Dios se tomaría su venganza por el pecado, ya fuese por fuego o por agua, escribieron su conocimiento en dos pilares de piedra para que pudiera ser encontrado después del Diluvio de Noé. Uno era de mármol, para que no pudiese ser destruido por el fuego y el otro de latastro (clepped lanters) para que no pudiese ser disuelto por las aguas.

Nuestra intención es dar verdadera cuenta acerca de cómo y en qué manera fueron encontradas estas piedras y acerca del conocimiento que llevaban escrito. El gran Hermarines, hijo de Cubys, el cual era hijo de Sem, a su vez hijo de Noé, posteriormente llamado Hermes el padre de los hombres sabios, fue quien encontró uno de los dos pilares de piedra, descubrió el conocimiento que allí estaba escrito y lo enseñó a otros hombres. Hay mucho trabajo de Masonería en la construcción de la Torre de Babilonia. El Rey de Babilonia, cuyo nombre era Nemrod, bajo la petición de su primo el Rey de Nínive, mandó allí sesenta Masones y les dio, entre otras, estas órdenes: que fuesen fieles los unos con los otros y se amasen verdaderamente, y que sirvieran noblemente a su señor para el justo merecimiento de su paga, y para que su maestro pudiera ser venerado por ello y recibir sus honores. Así fue como la Masonería recibió su primer encargo.

Por otra parte, Abraham se fue con su esposa Sara a Egipto, y enseñó las Siete Ciencias a los Egipcios. Tuvo un insigne discípulo de nombre Euclides. Éste aprendió muy bien y fue maestro de las siete Ciencias Liberales. Y ocurrió en aquellos tiempos que los señores del reino tuvieron gran cantidad de descendencia con sus mujeres y con otras mujeres del reino, pues aquel era un pueblo fecundo y fértil. Y el no tener medios de vida dignos para sus hijos era un grave problema. Entonces, el Rey creó un gran Consejo y celebró un parlamento con el propósito de buscar alguna forma para que sus hijos pudieran vivir honestamente cual caballeros. Y no pudiendo encontrar ninguna, fueron pidiendo ayuda por todo el reino, por si había alguien que pudiese y quisiera ir a instruirles, afirmando que sería tan bien recompensado por su trabajo que a buen seguro lo haría de muy buen grado.

Después de haber lanzado esta petición, llegó el ilustre Euclides y les dijo al rey y a sus grandes señores: “Si queréis, entregadme a vuestros hijos para que los eduque y los instruya sobre una de las Siete Ciencias, con lo que podrán vivir tan honestamente como los caballeros, con la condición de que me otorguéis el poder de gobernarlos respecto a la forma en que esta Ciencia debe ser ejecutada”. Y el Rey y todo su Consejo le otorgaron sin más demora todo lo que pedía y sellaron el acuerdo. Y este ilustre Doctor tomó a los hijos de aquellos señores y les enseñó la práctica de la ciencia de la Geometría, les enseñó todas las formas de trabajar la piedra necesarias para construir iglesias, templos, castillos, torres, feudos y cualquier otra clase de construcción, y les dio estas órdenes:

Ante todo debían ser leales al Rey y a su señor. Debían ser leales entre ellos y amarse los unos a los otros. Debían llamarse entre ellos compañero o hermano, nunca criado ni bellaco o cualquier otro nombre grosero. Debían ser merecedores de la paga de su señor o de su maestro. Debían ordenar maestro al mejor de todos ellos y no hacerlo por favoritismo o por su noble linaje; ni para obtener riquezas o favores dejar que fuese ordenado maestro alguien que no estuviese capacitado para ello de forma que su señor quedase mal servido para vergüenza de todos. Además, debían llamar a su capataz Maestro, mientras estuviesen trabajando con él. Y aún otros muchos deberes que tomaría mucho tiempo enumerar. Y les hacía tomar compromiso del cumplimiento de estos deberes con un importante juramento tal como era usual en aquellos tiempos, y les ordenó que vivieran honestamente de acuerdo al salario que ganaban. Asimismo, debían reunirse todos una vez al año, para discutir sobre cómo servir mejor a su señor y al culto mismo, y para castigar a aquél que de entre ellos hubiese transgredido los deberes en perjuicio de la ciencia. Y así fue como se estableció esta ciencia a la cual el ilustre Señor Euclides dio el nombre de Geometría y que ahora se llama por todo el reino, Masonería.

Mucho tiempo después, cuando los Hijos de Israel fueron a la Tierra Prometida, lo que ahora llamamos País de Jhrim, el Rey David comenzó la construcción del Templo que allí se llama Templo de E-Dnin-Ih y que nosotros conocemos como Templo de Jerusalén. El Rey David tenía a los Masones en gran estima y les pagaba muy bien. Y les dio los deberes que había aprendido de Euclides en Egipto, junto con otras órdenes que oiréis más adelante. Después de la muerte del Rey David, Salomón, su hijo, terminó el Templo que su padre había comenzado, y mandó a buscar masones a diversas tierras y países. Reunió a cuatrocientos trabajadores de la piedra, todos ellos Masones. Y de entre ellos escogió a trescientos, a los que ordenó maestros y directores de su obra. Además, en otra región había un Rey llamado Jirán que apreciaba mucho al Rey Salomón y le dio madera para su obra. Éste tenía un hijo llamado Aynon que era Maestro de la Geometría y fue el Gran Maestro de todos los Masones, y fue Maestro de todos los grabados y relieves y de todos los trabajos que la Masonería obró en el Templo. El tercer capítulo del libro de Reyes de la Biblia da testimonio de ello. Salomón confirmó tanto los deberes como las maneras que su padre había dado a los Masones. Y así fue como se estableció la honorable ciencia de la Masonería en la tierra de Jerusalén, y en muchos otros reinos.

Muchos hombres de este oficio viajaron curiosos y aventureros a otras tierras, algunos buscando más conocimientos y otros para enseñar el oficio a los ignorantes. Uno de ellos, llamado Maymus Grecus, que había estado en la construcción del templo de Salomón fue a Francia y se encontró con Carlomagno. A éste le gustaba la ciencia y quiso aprender de él. Posteriormente asumió asimismo los deberes y las maneras. Después, por la gracia de Dios, fue elegido Rey de Francia. Durante su reinado tomó Masones y otros hombres sin oficio y los hizo Masones. Les dio trabajo, los deberes y las maneras, y una buena paga, tal como había aprendido de otros Masones. Y les proporcionaba todos los años una carta magna para que pudiesen reunirse donde quisieran, y les tenía en gran estima. Así fue como esta ciencia se estableció en Francia.

En Inglaterra no hubo Masonería en todo este tiempo hasta la época de San Albones. En sus días, el Rey de Inglaterra que era Pagano, construyó una muralla alrededor del pueblo llamado San Albones. San Albones era un honorable Caballero administrador de la Casa Real y tenía poder sobre el reino, y por lo tanto también sobre la construcción de la muralla. Tenía a los Masones en muy buena estima. Les pagaba muy bien, como la categoría de su reino se merecía, puesto que les daba dos chelines y seis peniques a la semana, y tres a los peones. Hasta que San Albones lo enmendó, en aquellos días y por aquellas tierras, un Masón no ganaba más que un penique al día y su comida. También les proporcionó una carta magna del Rey y su Consejo para celebrar un consejo general, al que llamó Asamblea y a la que él mismo asistía, ayudaba a ordenar Masones y les daba los deberes, como oiréis más adelante.

Justo después de la muerte de San Albones, el reino de Inglaterra mantuvo varias guerras con otras naciones que destruyeron el buen trabajo de la Masonería; y esto duró hasta la época del Rey Athelstone que fue un Rey muy importante para Inglaterra a la que devolvió la paz y el sosiego. Apreciaba a los Masones y construyó grandes obras: Abadías, Torres y otras diversas construcciones. Tenía un hijo llamado Edwin que apreciaba a los Masones aun más que su padre y era un excelente practicante de la Geometría. Le gustaba mucho hablar y convivir con los Masones y aprender su ciencia, por lo que posteriormente fue hecho Masón y obtuvo del Rey, su padre, una carta magna y el Encargo de celebrar una Asamblea cada año en el lugar que quisieran dentro del reino de Inglaterra para castigar las faltas y transgresiones contra la ciencia de los que de entre ellos las hubiesen cometido. Él mismo celebró una Asamblea en York y ordenó Masones en ella, dándoles los deberes y enseñándoles las maneras; y les ordenó que todo ello fuera preservado para siempre, estableciendo la ordenanza de que se transmitiera de Reinado en Reinado.

Y estando reunida la asamblea preguntó a todos los antiguos y nuevos Masones su tenían algún escrito o noción de los deberes y maneras que hubiese podido haber en el pasado en su reino o en algún otro, y que si así fuere, era su deber mostrarlas a todos. Y se vio que unos se habían encontrado en Francés, otros en Griego, en Inglés o en otras lenguas, y que todos eran uno. Entonces lo escribió en un libro junto con la historia del inicio de la ciencia.

Y él mismo ordenó que todo ello debería leerse o recitarse cuando se ordenase algún Masón, para darle sus Deberes. Y desde entonces hasta nuestros días, las maneras de los Masones se han preservado de esta forma, así como los hombres que los gobiernan. Además, diversas Asambleas han añadido ciertos deberes siguiendo el buen consejo de Maestros y compañeros.
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10 Preguntas y respuestas sobre la Masonería y sus Misterios

la Masonería es la Orden Iniciática más importante de Occidente. Busca hacer de seres humanos libres de telarañas morales, culturales, sociales, etc. y de modo de vivir honesto y bueno, personas capaces de trabajar por su constante superación en todos los aspectos, a través de una moral laica basada en el Simbolismo, como requisito indispensable para convertirse en agentes transformadores de su entorno familiar, social, comunitario y nacional. En este sentido, los Francmasones nos consideramos constructores del Templo dedicado al perfeccionamiento moral de la humanidad, cimentado en los históricos principios de Libertad, Fraternidad e Igualdad.

Aqui encontraras  las 10 preguntas y respuesta   de todo lo que debes saber  sobre  la masonería y sus misterios.

1. ¿Qué es la Masonería?
Es una de las más antiguas sociedades iniciáticas del mundo. Esotéricamente, inculca sus enseñanzas a sus miembros a través del Simbolismo, practicado a través del ceremonial. Exotéricamente, es una extraordinaria asociación sustentada en principios morales que hace de personas libres y buenas, seres humanos útiles y provechosos a su familia, a su comunidad, a su nación y al mundo.

2. ¿Quiénes son los Masones?
Son gente buena, y honesta libre de prejuicios y fantasmas culturales, sociales políticos, religiosos, preocupada por el bienestar de los demás.

3. ¿Es la Masonería una sociedad secreta?
La Masonería no es una organización secreta sino discreta, más por fines didácticos, dado que su estructura de aprendizaje es gradual; e históricos, a causa de las persecuciones de que ha sido objeto ella y sus miembros, por parte de organizaciones y personas intolerantes, fundamentalistas, que en
muchos lugares y momentos ha pretendido dominar a los demás por la ignorancia y el temor, y que por lo mismo consideran a la Masonería y a los masones como contrarios a sus malsanos principios y fines. Sin embargo, en su tarea de contribución al mejoramiento social, cada masón en su actividad cotidiana, en la casa, en la fábrica, en el taller, en la oficina, en el mercado, en la escuela, etc. tiene el compromiso para consigo mismo y los demás de proclamar y poner en práctica los nobles principios y fines de la Francmasonería. Por su parte, las Logias y Obediencias (federaciones de Logias) a menudo realizan actividades a las que invitan a todas las personas que interesadas de alguna manera en conocer más y de primera mano sobre los Principios, Fines y organización de la Masonería y de las diferentes manifestaciones de su actividad hacia la comunidad.

4. ¿Por qué tienen secretos los Masones?
Los masones guardan discreción sobre la manera de reconocerse en la vida cotidiana, así como sobre lo que se trata en cada sesión, por razones históricas fundamentalmente, como un medio de protección contra la Ignorancia, el Fanatismo y la Ambición de algunas personas y sectas intolerantes y fundamentalistas, vicios estos tres a los cuales la Masonería ha rechazado desde sus orígenes.

5. ¿La Masonería es una religión?
Fundada en el principio de Libertad que desde su fundación norma su pensar, sentir y actuar, la Masonería considera las cuestiones metafísicas como del dominio exclusivo de la conciencia de cada individuo. Por ello, toda persona y por ende todo masón, es libre de creer o no creer en un principio creador, respeta las creencias religiosas de cada quien pues no las mezcla con los asuntos propios de la Orden. De ahí que pueda verse en una misma logia a personas que creyentes o practicantes de diversos cultos o creencias, conviviendo en perfecta armonía y colaborando al fin común del progreso de la humanidad.

6. ¿En qué creen los Masones?
Creen en elevados criterios morales. Creen en la honestidad en todos los actos de la vida. Creen que es posible convivir en un clima abierto pero al mismo tiempo respetuoso, fraternal, y colaborar en la construcción del Templo de una Humanidad cada vez mejor, más libre y justa.

7. ¿Qué hacen los Masones en sus reuniones?
Dan y reciben de sus iguales enseñanzas muy útiles a su perfeccionamiento individual y colectivo y refuerzan sus lazos de unión fraternal.

8. Ser Masón, ¿proporciona algunas ventajas de orden económico?
A los masones les está prohibido utilizar su condición para obtener ascensos o prebendas personales (de hecho, ahora en muchos países por la influencia de doctrinas intolerantes y sectarias ser masón llega a resulta un impedimento para lograrlo). Lo que si existe entre masones es un apoyo incondicional y solidario; un espíritu de ayuda mutua que se debe practicarse en los hechos de manera desinteresada, primero hacia sus confraternos y luego hacia todo aquel que lo necesite.

9. ¿Son los Masones algo así como los Rotarios o los Leones?
En algunos aspectos existen similitudes, porque todos llevan a cabo actividades filantrópicas. De hecho esas organizaciones como otras más han surgido o sido fundadas por miembros de la Francmasonería. Sin embargo, se distingue de aquellas por su sentido iniciático.

10.- ¿Es muy costoso pertenecer a la Masonería?
Lógica y naturalmente, los masones deben contribuir solidariamente al mantenimiento de sus Logias y Obediencias, pero el monto y los términos de las aportaciones establecidas en sus reglamentos se prevén de tal manera que puedan ser cubiertas por todos y cada uno, sin implicar nunca un perjuicio para sí o para su familia.

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La espada del Experto


En la era del bronce las espadas estaban ricamente decoradas ( significación que no sería puramente profana). Y en otras tradiciones, por ejemplo, una espada acostada sobre un lecho entre un hombre y una mujer era símbolo de castidad y de pureza.

Los egipcios de la época de Ramsés representaban al Faraón en una postura ritual, una mano levantada para tomar la espada que le tendía un dios.

La espada larga era la de los mercenarios, igualmente manipulada por los magos que cazaban demonios. Una tradición china dice que cuando una mujer sueña que porta una espada significa que traerá un hijo al mundo. En los sueños de las mujeres la que posee una espada, tiene un signo de cambio. En los sueños de los hombres, una espada que cae al agua anuncia la muerte de una mujer.

En Japón los Samurai poseen 2 espadas, una larga, Katana para el combate y otra corta, Wakizashi para el combate cuerpo a cuerpo. En la India, la espada es símbolo de la guerra espiritual, del combate contra la ignorancia para conseguir el conocimiento y la luz pura ese es el sentido de la espada de Ushnau en tanto que la espada de Indra es el relámpago que ilumina el mundo!.

La espada, en el mundo profano atravesó los siglos.

En el siglo cuarto antes de Cristo, un cortesano de Dionisio el viejo (tirano de Siracusa) para dar a entender que la felicidad de los tiranos es frágil, hizo suspender, durante un banquete, una pesada espada por sobre la cabeza de Damocles, atada a una crin de caballo. Comprenderéis el sentido de peligro permanente que amenaza a una aparente prosperidad.

La espada siempre fue símbolo de la fuerza y atributo esencial del reconocimiento, pasando de Juana de Arco a los señores, a los cruzados, a los caballeros del templo, a los religiosos, a los militares de caballería hasta nuestros días con los esgrimistas, los alumnos de la politécnica y también la de ceremonia de los miembros del Institut de France ( Academia). Podemos traer a memoria nombres de espadas célebres, Excalibur, Durandal, Joyeuse, cuyas virtudes son magníficas en sus relatos, míticas o históricas.

En francmasonería:

Para mostrar la diferencia entre espada tradicional y espada flamígera solo puedo ahora decir sencillamente que esta última, de hoja sinuosa, está reservada al Venerable Maestro que, por esa fuerza creadora, arma e inicia.

Un hermano masón no entra en las profundidades de la “foresta” de símbolos masónicos más que después de muchos años de trabajo interior, más intuitivo que deductivo incidentalmente.

Si no lo está y ha trabajado poco, no comprenderá nada de esos símbolos privándose de una cultura que se le ofrece pero que ignora.

Sin embargo esa negligencia puede que no se note en la logia cuando el Experto o el Maestro de Ceremonia vistan el sotuer. Pero sucederá! Y no importará cuál de ellos u otros oficiales sostengan mal la espada correcta, corta, si es que ignora los significados esotéricos de tales atributos.

El Experto posee en consecuencia una espada especial. Es un atributo manual y pectoral. El Experto raramente se separa de su espada especial cuando abandona su sitial. Esta arma blanca, atributo esencial del hermano Experto,¿ puede hacer deducir que ese masón no posee a diferencia de sus hermanos, Oficiales o no, una vocación de constructor pacífico?.

En primer lugar, no es el único oficial que está provisto de una espada en la logia: el Venerable Maestro y el Cubridor o Guarda Templo tienen igualmente una a su disposición.

En segundo lugar, debe saberse que la atribución de una espada a esos tres Oficiales es una práctica bastante reciente. A partir del reinado de Luis XV, todos los hermanos llevan en logia la espada del lado izquierdo en una vaina. Ella simbolizaba así la igualdad social de los masones de la época ya fuesen nobles o campesinos.

Hoy en día, la espada se porta colectivamente en las logias del Rito Escocés Rectificado, desenvainada y sostenida en mano por todos los hermanos que están trabajando en ese rito; con la punta hacia abajo en posición de reposo o de otra forma a la orden del Venerable Maestro.

En otros ritos, no han quedado del pasado más que dos cosas:

Una roseta al extremo de la banda del Maestro, recuerdo de la boca de la vaina y una espada a disposición de los hermanos de las columnas que solo se emplean durante la ceremonia de iniciación.

En tercer lugar, va de suyo que las funciones del Venerable Maestro, del Experto y del Cubridor no son las mismas. Y tampoco sus formas. Es evidente para la espada flamígera ( espada de hoja con doble filo) como por la portada por el Experto y el Cubridor).Esta última observación me permite ahora desarrollar una interpretación simbólica de la espada del hermano Experto que no somos los únicos masones en sostenerla.

La clase de espada del Experto se deduce de la forma del arma o sea del oficio de este último. Hoja en punta y corta, o  larga, chata y doble filo, o al menos esa es la sensación que da vista a lo lejos.

Este oficial la sostiene en forma casi constante, aún sentado y raramente se separa de ella al ponerse de pie. Se trata de un arma ofensiva y que corta. Es decir un arma de combate. Al enunciar semejante afirmación no dudo de la sorpresa de mis hermanos, y es que se trata de un combate que paso a explicar.

Al igual que el filo de la espada, el combate en cuestión es doble:

·         “Litúrgico”, respecto de alguna acción del rito

·         “Esotérico”, respecto de la progresión iniciática.

Todo atentado al espíritu de los rituales como toda oposición al mejoramiento moral debe ser combatido. La espada del hermano Experto simboliza esos combates y el Maestro (oficial) lleva ese nombre porque él tiene personalmente la experiencia de tales combates (experiencia solamente supuesta en la gran mayoría de los casos).

Históricamente esta denominación provendría del siglo 18 cuando el Cubridor y el Experto retejaban e iniciaban.

Prefiero creer que eran los guardianes incorruptibles del rito y los Oficiales que velaban para que la instrucción de los aprendices y compañeros fuera dada por los Vigilantes y que entonces si había algún fracaso de tales Aprendices y Compañeros, pudiesen corregirlo.( meditad esto queridos hermanos de las columnas del norte y del mediodía).

El combate entonces, con la espada, es el signo materializado que se sitúa en primer lugar en el centro de toda iniciación, en el conocimiento de sí, clave incontestable del saber interior, de la compresión del otro.

Combate de la piedra bruta esforzándose en devenir en piedra cúbica. Se sitúa en segundo lugar en el centro de las sociedades humanas, combate de la ética colectiva contra las violencias colectivas. El combate del ángel contra el demonio, de la luz contra las tinieblas.

La espada del hermano Experto es por consecuencia, una espada de luz que cada vez que el oficial se levanta o se desplaza en el templo, luce brillante, estirada, capta las miradas de los iniciados recordándoles que la perfección moral del hombre es una incesante lucha cada nuevo día, juicioso a cada instante, contra su pequeño yo imperfecto y además afrontando cotidianamente las injusticias y las desigualdades, los abusos manifiestos de poder, las restricciones a la libertad de opinión y una lucha y enfrentamiento jamás abandonados.

¿La espada se percibe globalmente así? ¿La asamblea de masones tiene sobre ella alguna atención visual, sobre todo cuando es mal sostenida por el hermano Experto? No es seguro.

La espada del hermano Experto no es ni una espada de opereta ni una navaja, es un símbolo entre otros símbolos.

El hermano no podrá olvidar que ha estado entre muchos elementos simbólicos y que fue recibido gracias a una espada de luz, diferente de aquella del Experto, que flamea como el sol del que tiene el color y como la estrella del que es un rayo. No podrá olvidar que el Experto está armado como defensor de la ley moral inscripta en las Constituciones de Anderson y para defenderle de los obstáculos que retardan la aplicación de esa ley.

A quien olvide proveerse de un espada interior o que la utiliza mal, el hermano Experto presente en cada tenida le mostrará el uso que debe dársele en la logia y en la vida de todos los días. Y por esto no debería sorprender que el hermano Experto haya sido desde hace mucho tiempo apodado “El Hermano Terrible”.
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El Rey Salomón: alquimista, mago e iniciado

En su artículo La geometría secreta del Templo de Salomón, Manuel Figueroa nos dice acerca del rey que mando erigir el colosal Templo de Jerusalén: “El interés por el conocimiento de la forma o la estructura del templo es, en realidad, el interés por el conocimiento hermético de Salomón que personifica la sabiduría de la Tradición de todas las edades. De acuerdo con el Talmud -recopilación de la tradición oral judía y base de la religión judía ortodoxa-, Salomón era experto en Cábala.



También tenía profundos conocimientos de Alquimia y Necromancia y era capaz de controlar demonios elementales, obteniendo de ellos buena parte de su sabiduría. En su Clavículas Salomonis o Claves del Rey Salomón trabajo en el que presumiblemente se exponen los secretos mágicos obtenidos por Salomón y empleados por él en la conjuración de espíritus- se arroja luz sobre los rituales iniciáticos masónicos.

McGregor-Mathers, fundador de la Golden Dawn, reconoce la posibilidad de que se tratara de un mago en el más amplio sentido de la palabra. Hipótesis que basa en las afirmaciones del historiador judío Flavio Josefo, quien hizo especial mención a los trabajos mágicos y dotes sobrenaturales de este rey.

Todo lo cual se encuentra asimismo reflejado en muchas tradiciones orientales que subrayan, entre otras muchas, las facultades mágicas de Salomón, como se indica frecuentemente, por ejemplo, en Las mil y una noches. Pero este misterio monarca encierra aún más sorpresas. Así por ejemplo, los alquimistas medievales estaban convencidos de que conocía los procesos secretos de Hermes Trismegisto y que, gracias a ellos, llegó no sólo a multiplicar los metales, sino también a fabricar la piedra filosofal.

Y se dice también que Salomón sabía cómo controlar la “esencia incorpórea del espíritu universal”, conocimiento que lo habría asistido en la construcción del Templo. Por otro lado, y de acuerdo con los antiguos rabinos, Salomón habría sido, paralelamente, un iniciado de las escuelas mistéricas, siendo su templo un lugar de iniciación que.

Tanto las gradas como los pilares situados a ambos lados del pórtico, los querubines babilónicos y todo el arreglo de las alcobas indican, de hecho, que el templo habría sido erigido de acuerdo a patrones tomados de Egipto. Michel Lamy nos recuerda en La otra historia de los templarios que Salomón hizo también erigir unos santuarios para unas “divinidades extranjeras”. Consagró en particular unos templos a Astarté, “la abominación de los sidonios” y a Milkom, “el horror de los amonitas”.

Según el canon místico, siempre han existido sobre la Tierra una serie de hombres santos que han accedido al trato íntimo con la deidad. De ellos, el que alcanza la posición más alta entre sus contemporáneos es el “polo” de su época, siendo los demás intermediarios. El “polo” es un individuo misterioso que, desconocido y nada conspicuo, se mezcla con la humanidad. Como un atractor extraño alrededor del cual todo converge, en él se encarna el significado y el espíritu de una época. ¿Pudo ser Salomón el “polo” del judaísmo?

El templo de Salomón y su enigmático arquitecto

En el seno de la primera monarquía terrestre se elevó el primer templo a Dios. La Biblia recoge claramente las tradiciones según las cuales fue el propio Yahvé -al que identificaban como Dios- quien, en última instancia, ordenaba cuándo, quién y cómo se había de construir el Templo. Así, en el Libro Primero de las Crónicas, el rey David declaraba: “Oídme, hermanos míos y pueblo mío: había decidido en mi corazón edificar una casa donde descansase el Arca de la Alianza de Yahvé y sirviese de escabel de los pies de nuestro Dios.

Ya había hecho yo preparativos para la construcción, pero Dios me dijo: “No edificarás tú la Casa a mi nombre, pues eres hombre de guerra y has derramado sangre”.Para esta misión, de entre todos los hijos de David Dios elegiría a Salomón: “Y Él me dijo: “Tu hijo Salomón edificará mi Casa y mis atrios, porque le he escogido a él por hijo mío y yo seré para él padre”.

Y así fue. Cuando Salomón quiso alzar el templo, pidió ayuda al rey de Tiro, Hiram, ya que tal edificación requería un arquitecto experimentado en las técnicas y conocedor de la doctrina secreta de los números y de las formas. De ahí que el monarca enviara a Hiram-Abiff el fundidor, para que se hiciera cargo de la sagrada obra. Pero como en todos los hechos acaecidos en épocas remotas, en los que no se sabe muy bien donde termina la historia y donde comienza la leyenda, las circunstancias iniciales no están nada claras.

Michel Lamy, en su obra La otra historia de los templarios nos dice que “fue sin duda edificado hacia el año 960 a.C., al menos en su forma primitiva. Salomón, que deseaba construir un templo para mayor gloria de Dios, había establecido unos acuerdos con el rey fenicio, que se había comprometido a proporcionarle madera (de cedro y de ciprés). Éste le enviaría también trabajadores especializados: canteros y carpinteros reclutados en Guebal, donde los propios egipcios tenían por costumbre reclutar a su mano de obra cualificada. El templo se elevó en el monte Moriah y su construcción tardó siete años. Fue uno de los edificios más sagrados que jamás hayan existido en la Tierra.

La geometría secreta con la que fue erigido por Hiram había sido heredada por el propio arquitecto, cuyo probable origen es develado por Heckethorne en su libro Las sociedades secretas de todos los tiempos y países. Según Heckethorne, Hiram habría sido descendiente directo de la línea de Caín, lo cual podría explicar la creencia de que el templo había sido realizado por demonios -o elementales- sobre los que tanto Hiram como el propio Salomón ejercían cierto control. Pero ocurrió que la esposa del rey Salomón se enamoró de Hiram, el arquitecto del templo, éste cayó en desgracia ante los ojos del rey y, finalmente, murió asesinado.

Esto no quiere decir que el rey tenga algo que ver con tal asesinato. Sin embargo, antes de morir dijo Hiram que tendría muchos descendientes que completarían su trabajo, es decir, que construirían otros templos. Y, en este sentido, son muchos los estudiosos que están convencidos de que esos descendientes fueron los templarios, ya que ellos mismos se consideraban los arquitectos y custodios de la “fórmula secreta”. De cualquier forma es esta una cuestión muy confusa también, pues dice Michel Lamy al respecto: “El arquitecto Hiram, según la leyenda, murió a manos de unos compañeros celosos a quienes había negado la divulgación de determinados secretos.

Como consecuencia de la desaparición de Hiram, Salomón envió a nueve maestros en su busca. Nueve maestros, como los nueve primeros templarios, en busca del arquitecto de los secretos”. En aquella época se creía que el Templo de Jerusalén unía el Cielo y la Tierra y que los ritos que allí se desarrollaban reforzaban está asociación; por tanto, cualquier desviación en el servicio del templo podía tener consecuencias catastróficas.

El Templo de Salomón, construido en el siglo X a.C., se convirtió así en algo esencial no sólo para la imaginería religiosa judía, sino también para el simbolismo cristiano en siglos venideros. En el 587-586 a.C. fue arrasado hasta los cimientos por Nabucodonosor. Restaurado alrededor del 500 a.C. por Zorobabel, fue nuevamente destruido, para ser reconstruido una vez más por Herodes “El Grande”, no mucho antes del nacimiento de Jesús. El tercer templo fue abatido finalmente por los romanos en el año 70 d.C., ocupando en la actualidad su antiguo lugar la mezquita de la Cúpula de la Roca, en la Explanada del Templo.

Dice Michel Lamy sobre las reliquias que se custodiaban en el Templo: “Si bien la mayor parte de los objetos sagrados habían desaparecido en el momento de las diversas destrucciones, y principalmente durante el saqueo de Jerusalén por Tito, hubo uno que, aún habiéndose volatilizado, no parecía haber sido sacado de allí.

Ahora bien, había sido para albergar dicho objeto por lo que Salomón hizo construir el Templo: el Arca de la Alianza que guardaba las Tablas de la Ley. Una tradición rabínica citada por Rabbí Mannaseh ben Israel (1604-1657) explica que Salomón habría hecho construir un escondrijo debajo del propio Templo, a fin de poner a buen recaudo el Arca en caso de peligro”… Y continúa explicando: “No parece que el Arca hubiera sido robada con ocasión de alguno de los diferentes saqueos o por lo menos, de ser cierto, fue recuperada, según los textos.

Su desaparición por medio de un robo habría dejado numerosos rastros, tanto en los textos como en la tradición oral. Louis Charpentier nos recuerda a este respecto: “Cuando Nabucodonosor tomó Jerusalén, no se hace ninguna mención al Arca entre el botín. Hizo quemar el Templo en 587 a.C.”. A Charpentier no le cabe ninguna duda acerca de ello: el Arca permaneció en su sitio, oculta bajo el Templo, y los templarios la descubrieron. Esta es una cuestión en la que entraremos en profundidad cuando tratemos los pormenores de la creación de la Orden del Templo.

El código secreto indescifrable

Según ha escrito Jonathan Smith, recordando antiguas creencias, “la Piedra de la Fundación, como en las construcciones mesopotámicas, es el centro exacto del Cosmos, el eje o polo, y fue sobre esta Piedra donde estuvo Yahvé cuando creó el mundo; de esta Piedra surgió por primera vez la Luz (se entiende que esta luz iluminaba el templo, que fue construido sobre la Piedra y cuyas ventanas estaban diseñadas para dejar salir la luz y no para permitir su entrada); de la superficie de esta Piedra se obtuvo, rascando, polvo para crear a Adán; bajo esta Piedra está enterrado Adán; en esta Piedra ofreció Adán el primer sacrificio; sobre esta Piedra Caín y Abel ofrecieron su fatal sacrificio; de esta Piedra vinieron las aguas del diluvio y bajo esta Piedra recedieron”. Se creía, en efecto, que bajo la roca fluían las aguas subterráneas, fuerzas del caos que no cesaban de amenazar con engullir el mundo ordenado. La función del Templo era, supuestamente, mantener a raya a aquellas fuerzas. Han sido muchos los exegetas que han tratado de reconstruir teóricamente la estructura del Templo.

Es el caso del franciscano normando Nicolás de Lyre o el filósofo François Vatable. Incluso el mismo Isaac Newton, subyugado por la magia de la visión de Ezequiel donde se apuntaban las medidas del Templo de Jerusalén, hizo alarde de erudición como teólogo, filósofo, físico y matemático exponiendo sus resultados en Solomon´s Temple. Su intención, dado el carácter simbólico del templo, era conocer su forma para averiguar su significado. Pero ni siquiera un gigante del pensamiento como él, artífice de la Física clásica y de la mecánica celeste, pudo descifrar el mensaje mistérico subyacente en esa misteriosa forma arquitectónica.

Y es que la sabiduría que el rey Salomón plasmó en la construcción del Templo parece estar más allá de las mediciones y los cálculos matemáticos. Los que más se han acercado a esa fuente que inspiró a Salomón son los masones, cuyos rituales dejan entrever un conocimiento esotérico milenario comparable al que configuró el Templo. Como ilustración de esta herencia espiritual, tenemos los pilares de la masonería, las columnas J y B; columnas de sabiduría y rigor del cabalístico Árbol de la Vida-, que corresponden a los pilares del mismo nombre que sostenían al pórtico del Templo de Salomón y que Hiram-Abiff había hecho forjar en bronce.

Simbología de un edificio mistérico

En su tiempo, Salomón fue la personificación de la sabiduría universal, siendo su Templo la “Casa de la Luz Eterna”, nombre que algunos exegetas han querido ver en el propio rey: “Sol-om-on”. De acuerdo con las enseñanzas mistéricas, hay tres templos de Salomón. El primero es la “Gran Casa del Universo”, en medio de la cual se asienta el Sol, rodeado de sus compañeros artesanos: los doce signos del Zodíaco. Tres luces -la estelar, la solar y la lunar- iluminan este templo cósmico. Acompañado de sus planetas, lunas o asteroides, este Rey Divino se pasea con pompa por las avenidas del espacio.

Según esta interpretación, Hiram representaría la luz física activa del Sol, mientras que Salomón simbolizaría su refulgencia intelectual y espiritual, invisible pero todopoderosa. El segundo templo simbólico es la “Mansión” o “Catedral del Alma”, una estructura invisible cuya comprensión corresponde única y exclusivamente a un arcano masónico supremo. El misterio de este edificio intangible está encerrado tras la alegoría del “Soma Psychon” o “traje de boda”, como lo describió San Pablo, las “Vestiduras de Gloria” del gran sacerdote de Israel o la “Túnica Amarilla” de los monjes budistas.

Según esta última interpretación, el alma, creada a partir de una sustancia ígnea invisible, un metal áureo llameante, habría sido introducida por el maestro masón Hiram-Abiff en el molde de barro (el cuerpo físico), conformando el denominado “Mar Fundido”. Así, el Templo del alma humana habría sido construido por tres maestros masones que personifican la sabiduría, el amor y el servicio, y sólo cuando esta operación se realiza de acuerdo con la Ley de la Vida, el espíritu de Dios mora en este lugar sagrado. El templo del alma así concebido es la verdadera “Casa Eterna” y sólo quien es capaz de erigirlo de esta manera está considerado como un verdadero maestro masón.Estas características las reunía en su persona el rey Salomón.
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El secreto masónico

Preguntado un antiguo filósofo griego sobre cual era, según su criterio, la cualidad más importante para triunfar y la más difícil de mantener, él respondió: “Ser discreto y callado”.




Actualmente, en el ruidoso y escandaloso mundo en que vivimos, donde la privacidad es prácticamente desconocida, cultivar el secreto es doblemente difícil de lo que lo fue en el pasado.

Esta es, por lo tanto, una virtud rara e inapreciable aunque se necesita poco esfuerzo para aprenderla y practicarla. Hoy en día, el mundo es un gallinero de rumores en el que se conoce casi todo, una colección de espejos donde nada permanece oculto. Si los antiguos apreciaban en grado sumo la bondad del silencio, la sociedad de ahora parece estar dispuesta a venerar al dios del cotilleo.

Alguien dijo que, si la Masonería solo enseñase a sus miembros a preservar sagradamente los secretos que otros les hubieran confiado como tales –excepto cuando razones de mayor importancia exigen romperlo–, ya habría realizado una importante tarea que, por si sola, sería su razón de ser, haciéndola merecedora del respeto de la sociedad.

En cualquier caso, no es necesario recalcarle a un masón la importancia del secreto; sin él, la Masonería dejaría de existir o se convertiría en algo tan diferente que sería irreconocible. Sólo por esta razón, la primera lección a impartir a un candidato es el deber del secreto, lo que debe quedar impreso en su conocimiento de forma indeleble.

No obstante, estrictamente hablando, la Masonería no es una sociedad secreta, si por ello entendemos una sociedad cuya presencia se trata de ocultar. Es bien conocida por todo el mundo la existencia de la fraternidad masónica y nunca se ha tratado de encubrir este hecho. Se conoce su organización, sus templos están identificados en las ciudades y sus miembros muestran con orgullo su calidad de masones. Es incluso posible obtener de los registros públicos oficiales los nombres de los miembros de la Orden, aunque no, lógicamente, de los registros de las logias que son de dominio privado.

Tampoco puede decirse con propiedad que la Masonería tiene una verdad que transmitir, desconocida hasta para los más informados. La mayoría de los análisis sobre la parte esotérica de la Masonería tiende a confundirse en este asunto y, cuando se analiza más profundamente, los únicos secretos que afloran se refieren a extrañas teorías, o filosofías imaginarias de escasa importancia. La sabiduría de la Orden está oculta, no porque sea misteriosa, sino porque es muy sencilla: su secreto es profundo, no enigmático.

Al igual que en las matemáticas hay valores principales y en la música hay notas fundamentales sobre las que se apoyan las demás, también la Masonería esta construida sobre las grandes verdades, plenas de contenido y difundidas, sobre las que se sustenta la vida misma. Ha nacido, se mantiene y tiene sus principios en esas verdades. Claro que hay misterios, de la misma forma que la vida y la muerte son misterios; hay que ser muy sabio para comprenderlos y uno de los objetivos de la Masonería es resaltar su verdadera importancia.

Así explicado, la Masonería no es una sociedad secreta, es una orden privada. En la tranquilidad de una logia retejada, en el silencio que produce el alejamiento del estrépito ruidoso del mundo exterior, en una atmósfera de reverencia y amistad, nos transmite las verdades que nos mejoran como hombres, sobre las que apoyar nuestra fe y nuestra personalidad para enfrentar el viento y las tormentas de la vida. Es tan rara su absoluta simplicidad que para muchos es tan secreta como si estuviera oculta por siete velos o enterrada en la profundidad de la tierra.

¿Cuál es el secreto de la Masonería? Su método de enseñanza, la atmósfera que puede crear, el espíritu que se respira en nuestros corazones y los lazos que rodean y fluyen entre los hombres; en otras palabras, las Logias con sus ceremonias y juramentos, los signos, los toques y las palabras, tienen el poder de evocar los que es más secreto y oculto en el corazón de un Masón. No se puede explicar cómo funciona este mecanismo, sólo sabemos que se realiza y que protege como un preciado tesoro el método mediante el cual se lleva a efecto.

Hay una tendencia a decir que los signos y los toques tienen un escaso valor, pero esto es incierto; tienen una gran importancia y nunca los cuidaremos lo suficiente de su mal uso o profanación. Benjamín Franklin hizo una famosa elegía de los signos y los toques que no se quedó en una vana elocuencia. Está justificada por los hechos y debe ser conocida y recordada:

“Estos signos y toques no tienen poco valor, hablan un lenguaje universal y tienen el efecto de un pasaporte a la atención y el apoyo de todos los iniciados en cualquier parte del mundo. No pueden perderse en tanto que, como recuerdo, mantienen su poder. Aunque a su poseedor se le exilie, naufrague, se vea en prisión o se le desprovea de todo cuanto ha tenido en su vida, siempre le quedan estas credenciales que están disponibles para su utilización cuando lo requieran las circunstancias.

Los benéficos efectos que han producido quedan reflejados en hechos históricos incuestionables. Han detenido la mano de los destructores, han suavizado las acciones de los tiranos, han mitigado los horrores de la cautividad y han roto las barreras que levantan las posiciones sectarias y de enfrentamiento político.

En el campo de batalla, en la soledad de las selvas vírgenes o en la abigarrada ciudad, se han formado hombres de sentimientos hostiles, de religiones muy antagónicas y de la más diversa condición humana, pero que están dispuestos a ayudarse mutuamente y sienten una satisfacción y un reconocimiento social porque han sido capaces de aportar consuelo a un hermano masón”.

También es cierto, y no de menor importancia, que, en la marcha de la vida diaria, los signos y toques han unido a los hombres, manteniéndoles juntos de una manera singular y sagrada. Abren las puertas de la soledad en la que vive cada ser humano, forman una cadena que nos une con hombres de la Orden en todas partes y nos capacitan para ayudarnos unos a otros de muchas e incontables maneras. Se teje así una red de compañerismo, amistad y fraternidad a lo largo del mundo entero, lo que aporta algo amable y bueno a nuestras vidas, sin lo cual seríamos, decididamente, más pobres espiritualmente.

No olvidemos nunca que la vida viene del espíritu, la letra por sí sola está vacía. Un viejo hogar significa miles de cosas importantes para quienes las pusieron allí. Su disposición y el conjunto que forman, así como el espacio en el que se asientan, es algo sagrado para cada uno; pero, si un extraño lo adquiriese, estas cosas sagradas no significarían nada para él. El espíritu ha desaparecido, el brillo se ha apagado. Esto es lo que ocurre con la Logia, si se abriera a los ojos curiosos de los profanos se arruinaría su belleza, su poder se anularía.

El secreto de la Masonería, igual que el de la vida, sólo pude conocerlo aquel que lo busca, lo comprende y lo vive. No se puede expresar, hay que sentirlo y entenderlo; de hecho, es un secreto abierto y cada iniciado lo entiende de acuerdo con su búsqueda y sus capacidades. Como todo lo que merece ser conocido, nadie puede conocerlo por otros ni tampoco puede conocerlo sólo por sí mismo, únicamente se puede aprender en compañía, en el intercambio vital, de espíritu contra espíritu, rodilla contra rodilla, pecho contra pecho, mano contra mano.

Por estas razones no debemos preocuparnos por cualquier libro escrito para exponer públicamente a la Masonería. Resulta completamente inofensivo. El secreto real de la Masonería no se puede aprender con miradas inquisitivas o búsquedas curiosas. Desde luego, es nuestra obligación proteger la privacidad de las logias, pero el secreto masónico sólo lo pueden conocer aquellos que están preparados y son merecedores de recibirlo. Un corazón puro y una mente honesta son candidatos para conocerlo; otros buscarán en vano y no lo encontrarán, incluso aunque lleguen a aprender los signos y los toques de cada rito y cada grado de la Orden.

Más allá de la intención de esconder sus secretos, la Masonería está permanentemente intentando trasmitirlos al mundo de la única forma en que puede hacerlo: por medio del perfeccionamiento del carácter y de los comportamientos que se empeña en crear y obtener de sus miembros. Todos los trabajos de la Masonería se dedican a modelar un hombre ayudándole a descubrirse y a que se desarrolle. Es como una cantera en la que se pulimentan las rugosas piedras de la humanidad para su mayor lucimiento.

Si la Masonería utiliza el señuelo del secreto es porque está en la naturaleza del hombre desentrañar lo que está oculto y desear lo prohibido. Dios también se nos oculta, de forma que, buscándole entre las sombras de la vida, podamos al fin encontrarle y encontrarnos a nosotros mismos. Quien no tiene la suficiente inquietud por Dios como para buscarle, jamás le encontrará aunque Él no está muy lejos de nosotros.

Aquel que se acerque a la Masonería de esta manera descubrirá que su vida masónica es una gran aventura. Es una fuente constante de nuevas experiencias, algo nuevo se nos presenta a cada momento, algo nuevo en sí mismo ya que la vida se intensifica con los años, y algo nuevo en masonería a medida que se entiende su significado. El Masón que considera aburridos a sus grados y un galimatías su ritual tan sólo demuestra la medida de su propia mente.

Si un ser humano ya supiera todo de Dios y los hombres, la Masonería no tendría nada que enseñarle; pero es un hecho que el más sabio de los hombres sabe realmente muy poco. El camino es poco claro y nadie puede ver muy lejos. Somos buscadores de la verdad y Dios nos ha hecho de forma que no la encontremos solos, sino con el amor y la ayuda de un compañero. Este es el auténtico secreto, y descubrirlo es conseguir la llave del significado y de la alegría de la vida.

La Verdad no es un regalo, es un premio. Para conocerla hemos de ser verdaderos, para encontrarla hemos de buscarla, para entenderla hemos de ser humildes y para conservarla hemos de tener una mente clara, un corazón valeroso y el amor fraternal de aplicarla en el servicio de la humanidad.


The Masonic Service Association of the United States
Volume 5 Number 1 – January, 1927
J. F. Newton
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LA CONSTRUCCIÓN DEL TEMPLO SAGRADO:La Constitución de una Logia



«¿Dónde te has hecho Masón?» «En el interior del cuerpo de una Logia de Masones, justa y debidamente constituida, reunida en un lugar representando el . . . . . . del T. del R.S. amueblada con el V. de la S.L., la E. y el C. junto con una carta de dispensación de alguna G.L. de jurisdicción competente autorizando el trabajo». Tal es la respuesta dada por un M. cuando se hace la pregunta.
El ha encontrado su camino dentro del Sancta Sanctorum (S.S.) del T. del R.S., y hecho mucho progreso desde que la primera pregunta de importancia fue efectuada en su primera iniciación en los misterios. Luego la pregunta vino de aquel que lo estaba apadrinando en razón de su propia inhabilidad aún para saber lo que realmente estaba haciendo: «¿A quién tienes allí?»
«A un pobre candidato que está en la obscuridad respecto a los secretos de la Masonería, y está deseoso de ser conducido de la obscuridad a la luz y de recibir una parte de los derechos, luz y beneficios de esta Venerable Logia (V.L.), erigida a Dios y dedicada a la memoria de los Santos Juanes1 como todos los compañeros y hermanos que han hecho este camino antes que él».
La consideración de estas afirmaciones ponen de manifiesto los siguientes hechos en conexión con la Logia. La Logia debe estar:
1. Justa y debidamente constituida.
2. Erigida a Dios.
3. Dedicada a la memoria de los Santos Juanes.
4. Amueblada con el V. de la S.L.
5. Poseyendo una carta o dispensación de alguna adecuada G.L.
Podría ser aconsejable aquí definir las ríos palabras: «Logia » y «Constitución», de manera que la verdadera significación puedan aparecer correctamente en nuestra mente. Una Logia es ante todo, un lugar donde se reúnen los masones, y allí se dedican al trabajo de la Obra prosiguen con la tarea de construir el Templo del Señor, y así entrar, pasar y elevarse como masón. Es especialmente un lugar para trabajar, para asumir responsabilidad y pura las actividades conjuntas de los masones reunidos pura trabajar en doble forma y bajo el correcto control.
Una Logia es también un símbolo, o una forma exterior y visible de una realidad espiritual interior. Esto es olvidado con frecuencia por el masón término medio, que se niega n reconocer su base espiritual, estando ocupado enteramente con sus implicaciones éticas. Esta definición nos hace reflexionar y nos conduce al verdadero trabajo de la Masonería mientras ella prosigue en la próxima Nueva Era, uniendo «aquello que está dentro, con aquello que está afuera», y enlazando el mundo de lo tangible y conocido con aquel de las intangibles e invisibles realidades. Los masones están enfrentados a esta terna hoy.
Ellos deben ocuparse de que aquello que está debajo y es visible esté alineado con precisión con el diseño que ha sido colocado sobre el T.T. por el G.A.D.U. Es por esta razón que el díseño sobre el T.T. es llamado una Logia por algunos grupos de MM.MM. La definición de una Logia como lugar de encuentro para los masones es una de sus implicaciones menos importantes. Es predominantemente la representación de una condición invisible, actividad o esquema; es el símbolo de algo que puede ser conocido, pero para lo cual es necesario tener una debida preparación.
Los masones no serán fácilmente admitidos en los Misterios de la Obra. Esta es una representación pictórica o materialización, de los planes de Dios para la humanidad, revelados claramente al hombre cuando es capaz de interpretarlos correctamente a través de los símbolos ricamente manifestados en el Templo, en los rituales y en los diseños colocados sobre la P.T. Esto corresponderá, por lo tanto, a una asamblea de hermanos que se reúnen en debida forma, para estudiar las verdades internas, o misterios, que —cuando se comprendan— permitirán al hombre cooperar más vital y útilmente con el propósito, divino.
La Constitución de una Logia debe entonces, conformarse a estos requerimientos, y estar en línea con el propósito interno. Este hecho esté emergiendo constantemente en la mente de los masones pensantes de hoy en día y este nuevo interés se traslada al mundo subjetivo del significado y los valoren.
Esto indica la nueva literatura masónica. Los hombres no están satisfechos con reunirse en un salón adornado con símbolos para participar en rituales curiosos e inusuales, y dedicar su tiempo, pensamiento y dinero a algo que carece de vital significación y que no los conduce a una real comprensión o recompensa, excepto la inculcación de esa moralidad, caridad, aprendizaje benevolencia y fraternal relación que permiten el nombre pasar, libre y aceptado, dentro de la Logia en lo Alto. Estas recompensas tienen su inestimable valor, pero ellas no son únicas pues son también atributos y objetivos de todos los hombres buenos, y que caracterizan la enseñanza de todas las religiones del mundo.
Algo más debe descubrirse y probarse acerca de la Masonería, si ella ha de conservar su autoridad mucho más tiempo en el corazón y la mente de los hombres. Existen casi cinco millones de masones hoy en el mundo que trabajan bajo el Rito de York o el Rito Escocés, y su inteligencia no estará satisfecha para siempre con la presentación de un ritual sin significado de verdades desconocidas. Este concepto se pone de manifiesto en mucha de la literatura especulativa del presente, y esta llevando a todos los verdaderos masones a otras líneas de pensamiento más profundo en el mundo de las ideas y del significado interno, como nunca antes. La palabra «Constitución» contiene dos inferencias vitales.
Ella proviene de dos palabras latinas: «statuere», aquello que está puesto o establecido, fijado o determinado, y «con», significando juntos o al unísono con otros, de aquello establecido o fijado. Los masones deben unir este pensamiento con el nombre de uno de los P. que se encuentra sobre el P. del T.S. Su significado es «Él establecerá ». La idea emerge de una predeterminación en la mente del Más Elevado, de aquello que debe ser establecido a través de la constitución de una Logia; este divino propósito o plan pone de manifiesto la cooperación (el establecer juntos) entre el G.A.D.U. y Sus constructores de la Obra, reunida para trabajar en una Logia.
Ello muestra la cooperación entre todos los miembros de la Logia, para esa unida formación que se necesita a fin de establecer, fijar y materializar el plan. También una Logia está debidamente constituida cuando está correctamente «establecida» la utilización de la expresión adecuada. En conexión con este trabajo de la Logia debidamente constituida y trabajando firmemente con la idea básica puede ser útil dar aquí ciertos pensamientos claves. Ellos arrojarán luz sobre todo el tema, y traerán iluminación al masón que está correctamente orientado hacia el Oriente. Las siguientes antiguas afirmaciones (dadas en el orden de su significación), pueden resultar de verdadera utilidad. Ellas no están aquí, sin embargo, dadas en el orden usualmente diseñado:
1. Que aquello que está abajo, sea como aquello que está arriba.
2. Hay un esquema, ubicado en los Cielos, al cual la humanidad debe eventualmente conformarse.
3. Tres M.M. gobiernan una Logia.
4. Cinco M.M. dan forma a una Logia.
5. Siete M.M. constituyen una Logia de Masones
6. Siete M.M. la hacen perfecta.
7. Entremos en la luz, pasemos de lo irreal a lo real, y seamos elevados a la vida.
Estos son los aforismos más importantes en la Masonería. Pero durante tanto tiempo la forma exterior de la Masonería atrajo la atención de los hermanos, que es difícil para muchos reconocer
que todo lo que poseemos hoy es una forma simbólica que en el presente constituye, aunque no reconocidas, verdades espirituales internas. El tiempo debe llegar en el que ese CENTRO del cual la PALABRA surgió —esa PALABRA que fue confiada a los tres G.M.: el R.S., Hiram Rey de Tiro e Hiram Abiff— será el centro sobre el cual todos los MM.MM. tomarán su lugar, desde donde ellos trabajan. Sólo entonces la P.P. podrá ser recuperada, y el trabajo de la Trinidad de MAESTROS ser realizado sobre la tierra.
Sólo entonces podrá ser visto el Plan en su pureza, y sólo entonces el divino T.T. podrá ser comprendido con el «ojo de la visión». Este es el «ojo único al cual se refirió el gran Carpintero de Nazareth; que, cuando esté activo, permitirá a su poseedor reconocer aquello de «todo el cuerpo está lleno de luz», el significado, masónicamente considerada, de estas palabras de Cristo es a menudo olvidada. Alguna luz sobre el símbolo del «OJO», tan bien conocido en la Obra, puede vislumbrarse aquí.
Desde tiempo inmemorial y en conexión con los antiguos Misterios las palabras, «como arriba, así es abajo» se han pronunciado, o indicado el propósito de toda la tarea masónica. En los Cielos, hay un Templo «eterno, no hecho con las manos». En este Templo preside la Deidad Triuna.
Constituye al modelo de lo que aparece sobre la tierra, o «debajo». Bajo el control de esta Trinidad de Personas, están los Constructores del Templo celestial, y ellos son —simbólicamente hablando—, siete en número.
El «Siete gobernado por el UNO y el Tres». Es por esta razón que «Tres gobiernan una Logia y siete constituyen una Logia y la hacen perfecta». Esto ha sido expresado bellamente para nosotros en las siguientes estanzas, tomadas de los más antiguos escritos, muy anteriores a la Biblia Cristiana. Ellas han sido vertidas en la siguiente forma moderna:
«Que el Templo del Señor sea construido», el séptimo gran ángel gritó. Entonces, hacia Sus lugares en el Norte, el Sur, el Occidente y el Oriente, se dirigieron con paso mesurado siete grandes Hijos de Dios y tomaron Sus asientos. El trabajo de construcción había comenzado.
Las puertas fueron cerradas y custodiadas. Las luces se aminoraron. Las paredes del Templo no podían verse. Los siete estaban silenciosos y Sus formas veladas. El tiempo no había llegado todavía para que la LUZ irrumpiera.
La PALABRA no podía ser pronunciada. Sólo reinaba el silencio entre las siete Formas, el trabajo continuaba. Un llamado silencioso se transmitía de uno a otro. Sin embargo, las puertas del Templo aún permanecían cerradas. . . A medida que pasaba el tiempo, más allá de las puertas del Templo, se oían los sonidos de la vida. La puerta se abrió y la puerta se cerró. Cada vez que se abría, un Hijo menor de Dios entraba, y el poder dentro del templo crecía. Cada vez la luz aumentaba. Así, uno por uno, los hijos de los hombres encontraron comprensión y poder para trabajar.
Ellos entraron por la puerta. Pasaron ante los Siete, levantaron el velo del Templo y entraron en la luz. El Templo creció en belleza, sus líneas, paredes, decoraciones, anchura, profundidad y altura, lentamente emergieron a la luz del día.
Desde el Oriente, una palabra surgió: «Abran la puerta a todos los hijos de los hombres que vienen de los obscuros valles de la tierra y permítanles buscar el Templo del Señor. Dénles la luz. Develen el templo interior y, a través del trabajo de todos los Obreros de Dios, amplíen el Templo del Señor, y así irradien a los mundos. Que entonen la Palabra creadora, y eleven los muertos a la Vida».
Así, que el Templo de la Luz sea traído del cielo a la tierra. Que sus paredes se levanten sobre las planicies de la tierra. Que la luz revele y alimente todos los sueños de los hombres. Entonces, que el Maestro en el Oriente despierte a aquellos que están dormidos. Luego, que el Guardián del Occidente pruebe y traiga a todos los verdaderos buscadores de la luz. Que el Guardián del Sur instruya y ayude a los ciegos. Que el portal del Norte permanezca abierto, pues allí está el Maestro invisible con gesto de bienvenida y corazón comprensivo para conducir al candidato al Oriente, donde brilla la verdadera luz. . .
«Pero, ¿por qué esta apertura de las puertas del Templo? » —preguntaron de entre los Siete mayores los Tres sentados. «Porque el tiempo está maduro; los Obreros están preparados. Dios ha creado en la luz. Sus Hijos ahora pueden crear. No hay nada más que hacer».
«¡Que Así sea!», fue la respuesta de los Tres sentados entre los Siete mayores. «Que el trabajo prosiga ahora. Que todos los hijos de la tierra continúen la labor».
El Templo en los Cielos es entonces presidido por la Deidad Triuna, y este Templo, su dirección y gobierno, su constitución y trabajo, provee el arquetipo y modelo para todo lo que acontece en la tierra. Los Constructores de este divino edificio son — simbólicamente hablando— siete en número, que son gobernados por las Tres Personas de la Divina Trinidad. Esta Trinidad de Personas, Quienes forman la Deidad manifestada, son bien conocidas en todas las religiones del mundo. No es necesario extendernos sobre Ellas.
Hay un reconocimiento universal (acordado en las tierras cristianas) de Dios el Padre, Dios el hijo, y Dios, el Espíritu Santo. Hay igualmente un vívido reconocimiento acordado en India a la misma Trinidad, conocida bajo diversos nombres, de los cuales los más familiares para nosotros son Shiva, Vishnu y Brahma. Nosotros hablamos también de Espíritu, Alma y cuerpo, y esta familiar denominación se refiere a los tres aspectos del ser humano como divino prototipo. La representación de Dios como el Tres en Uno y el Uno en Tres se encuentra en todas partes. En la Masonería, esta misma Trinidad o Triplicidad es conocida como el Más Elevado, el Gran Geómetra y el Gran Arquitecto del Universo. Su actividad unida ha traído a la existencia a la Logia Azul de los Cielos. Esto trae su inevitable reflejo, sobre la tierra.
Todas las religiones del mundo también afirman el hecho de que estos básicos Tres llevan a cabo Sus planes a través de un Septenario de Seres, Cuya energía, fuerza y actividad es la responsable de traer a la manifestación al entero universo. Estos siete son llamados por muchos nombres, siendo el más conocido para los cristianos el de «Los Siete Espíritus ante el Trono de Dios». Ellos son las mismas Entidades que «Los Siete Eones», o las «Siete Emanaciones» de la filosofía griega, cuya diferenciación nos ha enseñado Platón, delineando para nosotros Su trabajo y propósito. Son los siete Rishis o Prajapatis de la enseñanza hindú y la referencia a ellos puede verse en los muchos septenarios encontrados en la mitología, la religión y las antiguas escrituras.
Están representados para nosotros en los siete días de la semana. Los varios nombres por los cuales este septenario básico es conocido, serán reconocidos por todo estudiante de religiones comparadas. Sobre esta estructura está fundada la Logia, y sólo sobre este postulado fundamental puede trabajarse correctamente.
Desde otro ángulo de este tema, el del modo de gobierno, podría señalarse que la voluntad del G.A.D.U. se manifiesta por medio de cuatro leyes. Una ley, desde el ángulo de la naturaleza misma, puede ser considerada, espiritualmente hablando, como el intento divino de actuar en la misma forma que la intención básica de vida que todo ser humano registra en la conciencia cerebral. Esta intención constituye el poder motivador de cada acto corporal, y sobre esta vida básica, así evidenciada, será la coloración de todas las actividades principales y la cualidad del carácter.
Si esto es verdad en el individuo, es igualmente verdad en el G.M. de la Logia en lo Alto. Estas leyes pueden ser llamadas por muchos nombres, y aquí aparece la dificultad del tema. La elección de la terminología es tan amplia y la posibilidad de las muchas frases de verdades análogas es tan vasta, que es muy difícil elegir las palabras atinadas para los diferentes tipos de mente. Todo lo que se puede hacer es separar, de las muchas posibilidades, esa frase especifica de la verdad que atrae individualmente y que está en línea con el propósito básico de estos escritos masónicos.
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